CARTA DE PERCY FRANCISCO ALVARADO GODOY

Percy Francisco Alvarado Godoy al Señor John Ashcroft

U.S. Departament of Justice
950 Pennsylvania Avenue N.Y.
Room 440
Washington DC 20530-000.
USA.

Señor Secretario de Justicia: Una mancha oscura amenaza con ensuciar los valores humanos y éticos, inculcados al pueblo norteamericano por los Padres Fundadores de esa gran nación.

Su administración es la responsable directa de una flagrante violación de los derechos de dos de los cinco cubanos detenidos -de por sí injustamente- en prisiones norteamericanas. Me refiero a Gerardo Hernández Nordelo y a René González Sehwerert.

Haciendo caso omiso a lo refrendado en la VIII Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América, parte integrante del Bill of Rights, se ejercen sobre estos prisioneros crueles e inusuales castigos al prohibírseles ser visitados por sus esposas e hijas.

Ni Olga Salanueva ni sus hijas, familiares de René González, ni Adriana Pérez O´Connor, esposa de Gerardo Hernández, pueden tener el necesario encuentro entre sí.

¿Qué clase de mente puede instrumentar medidas de tamaña crueldad que violan lo estipulado en varios instrumentos legales internacionales como lo son la Declaración sobre la Protección de todas las personas contra la tortura y otros malos tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, (Ver Resolución 3452/1975 de la Asamblea General de la ONU), así como la Declaración y la Convención Universal de los Derechos del Niño, entre otros?

¿Cree usted, señor, que tamaño escarnio engrandece en algo a la justicia norteamericana?

Me resulta difícil imaginar como bondadosos padres y abuelos a aquellos que hoy someten a seres humanos a tan cruel castigo.

¿Es que la pequeña Ivette acaso no siente la necesidad de ser abrazada por su padre como lo sienten sus propios hijos y nietos?

Usted, que representa a la justicia norteamericana, no puede aceptar o confabularse con la injusticia si ama a los niños con sinceridad.

Jamás un hombre noble maltrata al enemigo de esa forma. Hacerlo, más que engrandecerlo, lo demerita. Ese riesgo lo corre usted hoy al aceptar tal injusticia.

Lo doloroso de esta situación es que estos hombres, al igual que yo, luchamos en su territorio por defender a nuestro pueblo del terrorismo que usted dice combatir.

Mil veces me he preguntado sobre qué diferencia hay entre los muertos del 11 de septiembre y los miles de muertos que han provocado, durante 40 años, los terroristas cubanos que deambulan libremente en Miami y otras ciudades norteamericanas. Muchos de ellos, señor, tienen hojas criminales aún mayores que cualquier líder de Al Qaeda. Muchos de ellos cargan sobre sus conciencias crímenes aún mayores. Sin embargo, nunca se les ha condenado.

El castigo para estos hombres, y me refiero ahora a mis cinco hermanos, llega incluso a atentar contra su propia condición de hombres y amantísimos esposos.

Ellos aman a sus esposas con amor y ternura y, sin embargo, ni siquiera se les ha permitido el elemental derecho a amarse cuando se han encontrado en prisión.

Siempre ha existido entre ellos una barrera de custodios y de obstáculos. Si usted se dignara a leer alguna de las cartas que escriben a las mujeres a las que han unido sus vidas, podría comprender lo doloroso que les resulta el no tener un breve momento a solas.

Cuando se intenta aprisionar al amor, a la ternura y a la familia, señor Ashcroft, se arremete al alma del hombre y eso, quiera reconocerse o no, quiera soslayarse o no, hace más grande y reprobable el castigo, a la vez que hace más indigno al verdugo.

Acudo pues a su conciencia humana y al compromiso que tiene con aquellos que respetan al amor y a la familia, pilares claves de la ética de su pueblo, para que cese esta injusticia.

Lo que usted haga por estos hombres y sus familiares aliviara las cargas que llevará sobre su conciencia. Se lo reclama un hombre que ha dedicado toda su vida a luchar contra el terrorismo y que lloró de rabia e impotencia el 11 de septiembre, como lo hizo ante sus propios muertos, ante el crimen ocurrido en Nueva York.

Hombres como ellos, mis cinco hermanos de combate, lucharon para evitar tales crímenes y es injusto que el heroísmo se castigue con infamia y crueldades.

Atentamente,

Percy Francisco Alvarado Godoy
Escritor guatemalteco.
Miembro del Comité Internacional Justicia y Libertad para los Cinco.

CC: Señor Raadí Azarakhaki (División de Procedimientos Especiales) Ginebra, Suiza. Señor Theo C. Van Voben (Relator Especial sobre la Tortura y otras penas y tratamientos crueles, inhumanos o degradantes). Señora Radica Coomaraswamy (Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre violencia contra la mujer) Señor Louis Joinet (Presidente del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra).

LIBERDADE PARA OS CINCO!

Finalizado o concurso sobre os Cinco Heroes cubanos presos nos EE.UU por loitar contra o terrorismo, o Comité para a liberación dos Cinco da Coruña convida a todos os participantes neste concurso e ós amigos de Cuba en xeral a continuar con calquer tipo de actividade que conduza a restablecer a xustiza.

A liberación inmediata dos Cinco é de xustiza e vaise lograr porque a presión política aumenta sobre o goberno norteamericano e o caso dos Cinco non é xudicial senón político.

Mostrar o noso apoio á Revolución Cubana fronte ó Imperio fascista é un dos obxetivos acadados tras o acto celebrado no Hotel Oasis Panorama do municipio Playa de La Habana.

Nese modesto acto de entrega dos premios ós compañeiros Percy e Luís quixemos deixar claro o que pensamos : defender ós Cinco e a Revolución Cubana englóbase dentro dunha loita internacional contra a dictadura mundial que o goberno neo nazi dos EE.UU está intentando impoñer ó mundo. ¡Liberdade para os Cinco!

CARTA DE LUIS MATOS AO XEFE DO GOVERNO NORTEAMERICANO

Ciudad de la Habana, 11 de septiembre del 2006.

Señor George W. Bush, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Con repugnancia recibí la noticia de la decisión del Pleno de los jueces actuantes en Atlanta, en relación nuestros hermanos prisioneros injustamente por su gobierno.

No voy a decir que indignado, porque conociendo que rara vez coinciden jueces con dignidad en un proceso relacionado con Cuba, como es el caso de los tres jueces de la Corte del Onceno Circuito de Atlanta, no esperaba una decisión contraria a los intereses de la mafia terrorista cubano americana, protegida por el gobierno que usted preside.

La indignación está en nosotros desde que conocimos del injusto proceso, que nunca debió desarrollarse. Que no esperara otra decisión no es falta de optimismo, porque sé que nuestros hermanos volverán a estar junto a nosotros, y no por decisión de tan inescrupulosos juristas, sino porque la pujanza del pueblo norteamericano y del mundo, que se ha sumado a la irresistible fuerza de este pueblo, es tan grande, que no hay otra fuerza capaz de oponérsele por mucho tiempo.

La falta de ética, profesionalidad, sentido común y humanismo de esos 10 jueces que se pronunciaron en contra de la Defensa, no es más que la prueba de la falta total de dignidad de esos hombres que, además de mantener la justicia norteamericana en el estiércol, pisotean los sentimientos de su propio pueblo, y defienden abiertamente el terrorismo mundial, porque como fieras sedientas de sangre, se sienten felices al ver un mundo ensangrentado por asesinatos y guerras injustas.

No escapa a esta definición el Fiscal General, que por convicción propia y por miedo a que los verdaderos terroristas le pasen la cuenta, se mantiene como hombre de hierro en defensa del mal, sin darse cuenta que los dignos hijos de esta tierra escupirán su tumba.

Me imagino a esos 10 jueces en el pasado, en un campo de concentración nazi arrastrando a indefensos prisioneros por un brazo y arrojándolos en hornos para su incineración. También me los imagino en la expansión territorial de los Estados Unidos, quemando aldeas de indios llenas de mujeres, ancianos y niños. Por último, me los imagino festejando y abrazando a los militares sionistas cuando terminan un bombardeo a una ciudad palestina o del Líbano, y ese abrazo es más apasionado mientras más niños muertos hay.

No creo que sean tan agresivos si tuvieran en el banquillo de los acusados a los terroristas que llenaron de luto a miles de familias con el derribo de las torres gemelas. Les buscarían atenuantes. Es duro decirlo, pero es así como los veo.

La estupidez de estos señores es tan grande, que no se dan cuenta cuánto nos fortalecemos ante decisiones tan absurdas, y que con ello lo que hacen es, además, mantener a nuestros hermanos más tiempo en la primera línea de combate, con el riesgo que puedan ser dañados físicamente por otros prisioneros realmente peligrosos, de lo cual la fiscalía y usted serían directamente responsables.

Felicitaciones a los dos jueces que actuaron junto a un tercero en el Onceno Circuito de Atlanta, y que en el día de ayer mantuvieron su digna posición. Ellos podrán caminar por las calles infestadas de terroristas con peligro, pero con la moral bien alta, y sus hijos y nietos hablarán con orgullo de su actitud.

Quisiera que usted reflexionara, pensara sin dejarse influenciar por los enemigos del género humano, y comprendiera que nuestros hermanos, al seguirles los pasos a los terroristas para evitar sus crímenes, también defendían la vida de los ciudadanos norteamericanos que lo eligieron, pues muchos de ellos podían ser víctimas de los actos terroristas llevados a cabo por connotados contrarrevolucionarios cubanos que hoy viven en Estados Unidos, con la esperanza de derrotar a la Revolución cubana y llevarnos a un pasado de explotación, donde los intereses de la burguesía y su gobierno tirano desangraba a nuestro pueblo, sin darse cuenta que aquí quedamos 11 millones de hombres, mujeres y niños, dispuestos a morir antes que volver a ese pasado incierto.

A pesar de nuestras extremas diferencias, le deseo mucha salud y éxitos en sus decisiones justas.

Saludos cordiales,

Luis Matos
Ciudadano cubano amante de la paz y de la igualdad social.

O CUBANO LUIS MATOS E O GUATEMALTECO PERCY ALVARADO, GAÑADORES DO CONCURSO A PROL DOS CINCO HEROES

O xurado formado polos compañeiros Xosé Neira Vilas, Anisia Miranda, Celsa Patiño, María Castro, Ramiro Pérez, Xosé Fariña e Manuel Castro, acorda, por decisión unánime, conceder o premio do concurso convocado polo Comité da Coruña para a liberación dos Cinco Heroes de Cuba, coa colaboración da Asociacion de Amizade Galego-Cubana Francisco Villamil, ó Cubano Luís Matos e o guatemalteco Percy Alvarado.

O xurado valorou que as dúas cartas concursantes eran verdadeiras, tiñan sido remitidas as autoridades norteamericanas solicitándolles a liberación dos Cinco, ainda que non fora unha condición imprescindible. Que ambas estaban escritas cun estilo elegante e claro Que ambas pedían con firmeza a liberación dos compañeiros cubanos tras argumentar dende enfoques distintos sobre a inxusticia do caso.

A decisión tomouse despois de ler mais de 60 cartas procedentes de Francia, Venezuela, Cuba e España, e dentro do Estado Español dende lugares coma Madrid, Pais Vasco, Valencia e Galicia.

Os Cinco recibirán esas dúas en representación de todas cos ánimos de tódolos participantes.

O premio entregarase nun acto público, a celebrar na Habana, ós compañeiros Percy e Luís.

A Coruña 8 de outubro de 2007.

CARTA PREMIADA MES DE SETEMBRO

Lo que realmente impulsa mis palabras es la esperanza, la fe en que quizás el mundo pueda perdurar en un ambiente de paz y bienestar social. Creo firmemente en el mejoramiento humano, en la solidaridad y el respeto entre las naciones, en los líderes defensores de sus pueblos; y creo en ustedes, porque no veo solo a esos ?Cinco Héroes prisioneros del Imperio? no es solo el eslogan, tienen una vida palpitante, real, humana y de que existan hombres y mujeres como ustedes depende que la humanidad no se precipite hacia un abismo de sangre y violencia, de que no nos convirtamos en depredadores de nuestra propia especie, de que finalmente no podamos ser superiores a los acontecimientos por no advertir el peligro a tiempo; y es que parece tan lejano, tan fuera de lugar?

Les admiro porque han sufrido con valentía, con honor, abrazados a un ideal, a una verdad que les corre por la sangre; porque son dignos representantes de los principios cubanos. “Esos son Héroes; los que pelean por hacer a los pueblos libres, los que padecen en pobreza y desgracia por defender una gran verdad”, José Martí.

Pero, ¿qué significa la verdad para un gobierno que invierte millones en la industria armamentista a fin de promover más guerras, más muertos y por supuesto, más riquezas que por “designio divino” creen les pertenece; usando excusas que no pueden ir por encima de un interés material y que deja a un lado la verdad hecha cenizas en la vida de unos muchos que a los efectos, valía la pena perder? Un gobierno que ha liberado a un ilustre terrorista de fama mundial, que ha acabado con miles de vidas inocentes, que se ha inmortalizado como un asesino que solo deja a su paso niños huérfanos y madres de luto.Un gobierno que hace caso omiso a los gritos de dolor de las víctimas de terrorismo que caen sobre sus espaldas. ¿Cuántos más deben morir para saciar su ambición? He aquí los verdaderos terroristas y aún no les quitamos el poder. No espero, entonces, justicia de sus manos manchadas de sangre hermana, confío en los miles de aliados de todo el mundo que se nos han unido en esta causa y en la fortaleza de nuestra lucha, en apoyo al papel indispensable de cada uno de los abogados que les representa. Ustedes, como hasta ahora: ¡Firmes!, con el ejemplo de nuestro comandante cuando al sufrir prisión: “En cuanto a mi, sé que la carcel será dura como no lo ha sido nunca para nadie, pregnada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos mios. Condenadme, no importa la historia me absolverá”. O como dijera luego “Condenadme, no importa, los pueblos dirán la última palabra”.

Solo puedo alimentar mis esperanzas y la de ustedes al pensar en la libertad, el más preciado derecho de cada ser humano, y en los que se levantan en su nombre al comprender que por injusticia y por salvar vidas, se la han arrebatado de las manos.

¡Dignos ustedes por evitar tantas muertes, por poder llevar la frente en alto cuando se habla de terrorismo; por convertirse ante el mundo de acusados en acusadores; por seguir de pie, inquebrantables con la verdad como escudo y espada!

“LaConquista del porvenirha de hacerse con las manos blancas”

José Martí

Confíe en nosotros.
Chavelys Téllez Larramendy
Cuba

Asociación de Amizade Galego-Cubana “Francisco Villamil"

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