CARTA ELEXIDA MES DE NOVEMBRO

Año de la Revolución Energética de Cuba

Gerardo, Antonio, René, Fernando y Ramón

Héroes de luz

Queridos hermanos:

Desde la isla estrella que conquistamos y defendemos todos, les escribo convencido de la justicia que los traerá victoriosos al seno de la madre patria,cuna del sacrificio y del amor, niña de los ojos del mundo y de ustedes que son el orgullo de las juventudes.

Hoy el país goza de extraordinaria salud . La universidad toca a la puerta familiarmente y el pueblo, diverso no sólo en edad, se incorpora en masa desde los más recónditos lugares. Es una felicidad verlo estudiando en las noches en las mismas aulas que por el día acogen a sus hijos, en las bibliotecas donde no hay hecho del arte y la ciencia que escape a tan ávidos ojos. Sin duda nuestro futuro será “un futuro de hombres y mujeres de ciencia “. Estamos conscientes de quienes somos y por qué luchamos. Hace rato que el enemigo perdió la guerra contra este pueblo hermanado y que no cesará hasta que estén de vuelta en casa y hayan acabado los males de este mundo. ¡Qué viva la solidaridad! Al igual que hormigas, la unión es nuestra mejor arma. Sigan adelante aunque los bárbaros piensen que pueden quebrantar el espíritu de humanidad que los habita, recluyéndolo al hueco real de la sombra y del silencio. Ellos no escuchan, y por consiguiente no pueden comprender el verso vigoroso de la Revolución en el pecho de un cubano digno. Hasta muy pronto un abrazote les envía:

Maikel Azahárez Rodríguez

Los Maceos#159(A) Sagua de Tánamo, Holguín, Cuba, C.P. 83200

CARTA ELEXIDA MES DE SETEMBRO

Luis Matos
Ciudad de la Habana ,

11 de septiembre del 2006.

Señor George W. Bush, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Con repugnancia recibí la noticia de la decisión del Pleno de los jueces actuantes en Atlanta, en relación nuestros hermanos prisioneros injustamente por su gobierno.

No voy a decir que indignado, porque conociendo que rara vez coinciden jueces con dignidad en un proceso relacionado con Cuba, como es el caso de los tres jueces de la Corte del Onceno Circuito de Atlanta, no esperaba una decisión contraria a los intereses de la mafia terrorista cubano americana, protegida por el gobierno que usted preside. La indignación está en nosotros desde que conocimos del injusto proceso, que nunca debió desarrollarse.

Que no esperara otra decisión no es falta de optimismo, porque sé que nuestros hermanos volverán a estar junto a nosotros, y no por decisión de tan inescrupulosos juristas, sino porque la pujanza del pueblo norteamericano y del mundo, que se ha sumado a la irresistible fuerza de este pueblo, es tan grande, que no hay otra fuerza capaz de oponérsele por mucho tiempo.

La falta de ética, profesionalidad, sentido común y humanismo de esos 10 jueces que se pronunciaron en contra de la Defensa , no es más que la prueba de la falta total de dignidad de esos hombres que, además de mantener la justicia norteamericana en el estiércol, pisotean los sentimientos de su propio pueblo, y defienden abiertamente el terrorismo mundial, porque como fieras sedientas de sangre, se sienten felices al ver un mundo ensangrentado por asesinatos y guerras injustas. No escapa a esta definición el Fiscal General, que por convicción propia y por miedo a que los verdaderos terroristas le pasen la cuenta, se mantiene como hombre de hierro en defensa del mal, sin darse cuenta que los dignos hijos de esta tierra escupirán su tumba.

Me imagino a esos 10 jueces en el pasado, en un campo de concentración nazi arrastrando a indefensos prisioneros por un brazo y arrojándolos en hornos para su incineración. También me los imagino en la expansión territorial de los Estados Unidos, quemando aldeas de indios llenas de mujeres, ancianos y niños. Por último, me los imagino festejando y abrazando a los militares sionistas cuando terminan un bombardeo a una ciudad palestina o del Líbano, y ese abrazo es más apasionado mientras más niños muertos hay. No creo que sean tan agresivos si tuvieran en el banquillo de los acusados a los terroristas que llenaron de luto a miles de familias con el derribo de las torres gemelas. Les buscarían atenuantes. Es duro decirlo, pero es así como los veo.

La estupidez de estos señores es tan grande, que no se dan cuenta cuánto nos fortalecemos ante decisiones tan absurdas, y que con ello lo que hacen es, además, mantener a nuestros hermanos más tiempo en la primera línea de combate, con el riesgo que puedan ser dañados físicamente por otros prisioneros realmente peligrosos, de lo cual la fiscalía y usted serían directamente responsables.

Felicitaciones a los dos jueces que actuaron junto a un tercero en el Onceno Circuito de Atlanta, y que en el día de ayer mantuvieron su digna posición. Ellos podrán caminar por las calles infestadas de terroristas con peligro, pero con la moral bien alta, y sus hijos y nietos hablarán con orgullo de su actitud.

Quisiera que usted reflexionara, pensara sin dejarse influenciar por los enemigos del género humano, y comprendiera que nuestros hermanos, al seguirles los pasos a los terroristas para evitar sus crímenes, también defendían la vida de los ciudadanos norteamericanos que lo eligieron, pues muchos de ellos podían ser víctimas de los actos terroristas llevados a cabo por connotados contrarrevolucionarios cubanos que hoy viven en Estados Unidos, con la esperanza de derrotar a la Revolución cubana y llevarnos a un pasado de explotación, donde los intereses de la burguesía y su gobierno tirano desangraba a nuestro pueblo, sin darse cuenta que aquí quedamos 11 millones de hombres, mujeres y niños, dispuestos a morir antes que volver a ese pasado incierto.

A pesar de nuestras extremas diferencias, le deseo mucha salud y éxitos en sus decisiones justas.

Saludos cordiales,

Luis Matos

Ciudadano cubano amante de la paz y de la igualdad social.

FEDOR NAS CLOACAS XORNALÍSTICAS DE MIAMI

Randy Alonso Falcón

Todo sabíase fai tempo, aínda que algúns agora déanse por sorprendidos. A noticia foi anticipada semanas atrás polo Duende de Miami, quen alertaba sobre a posibilidade de que se desatase un escándalo nos medios de comunicación locais pola aparición dunha lista de xornalistas de Miami ao servizo do goberno. A sacrosanta objetividade e a cacareada independencia de que se ufanaba a prensa e algúns “xornalistas” miameros podería quedar ao espido coas revelacións.

Unha investigación lanzada por The Miami Herald, sobre o uso dos fondos federales norteamericanos para os plans contra Cuba, destapó finalmente a cloaca xornalística. A mans de reporteros dese medio norteamericano chegou unha lista dunha ducia de xornalistas de medios privados do sur da Florida, que eran pagados polo goberno de Estados Unidos, a través da súa Oficina de Transmisións cara a Cuba, para facer propaganda anticubana por medio das infames e desacreditadas Radio e TV Martí.

As denuncias sobre as plumas e voces pagas, feitas unha e outra vez na Mesa Redonda e outros medios cubanos, mostraron o seu valía. Quen gastaban tinta e enchíanse a boca falando de “libre opinión” e atacando ao “xornalismo oficialista cubano”, resultaron ser non máis que simples asalariados de Washington na súa guerra sucia contra Cuba. Desde o “analista experto en poñer petardos en cines” Carlos Alberto Montaner, o mesmo que desde Madrid disputáballe a Mais Canosa o liderado da industria da contrarrevolución, ata o afiebrado columnista do Herald, Pablo Alfonso; desde a furibunda vocinglera do terrorismo anticubano Ninoska Pérez Castellón ata o director de noticias da Canle 41, o antro televisivo da mafia de Miami, aparecen no selecto listado de quen recibiron miles de dólares do goberno norteamericano.

Un dos máis conpiscuos asalariados, con 11 400 dólares en nómina, é o presentador dun noticiero dunha pequena televisora por cable, quen recientemente tratou de armar o seu show anticubano en Arxentina durante a vista de Fidel. Alí, o provocador, con apelido de ave de mal agüero, foi petrificado pola interrogante que lle lanzou o Comandante: ?¿A ti quen che paga???. A resposta entón e agora é fácil de adiviñar.

A revelación de The Miami Herald causou revuelo nos medios xornalísticos norteamericanos e doutras partes do mundo, á vez que fixeron recordar o caso do reportero Amstrong Williams, a quen o goberno de Bush pagoulle fortes sumas por propagandizar a súa lei de reformas da educación no seu programa de televisión transmitido de costa a costa. Expertos estadounidenses se cuestionan a credibilidade desta ducia de reporteros para cubrir objetivamente cuestións craves da política de Estados Unidos cara a Cuba, a cal permanece a maior parte do tempo secuestrada polas presións políticas e mediáticas de Miami.

A hipocresía e o mercenarismo fan estalar, polo seu endeblez, os supostos valores do xornalismo norteamericano, subordinado realmente ao poder do capital. O Novo Herald, temendo @afondar o seu desprestixio, viuse obrigado a despedir a dous xornalistas de persoal e unha colaboradora, que estaban na lista negra. A cadea televisiva Univisión parece disposta a aplicar similar medida a un mediocre comentarista deportivo do seu filial na Florida, tamén involucrado no escándalo. Máis, outros medios salpicados polos acontecementos parecen non darse por decatados.

En defensa dos xornalistas oficialistas da maquinaria anticubana de Washington saíu o congresista Lincoln Díaz Balart, quen entre outras cousas dixo que “alegar que hai falta de profesionalismo e objetividad en Radio e TV Martí é incerto e inxusto”.

Un informe deste ano do Consello de Asuntos Hemisféricos (COHA) mostra, con todo, que “Radio e TV Martí caracterízanse case completamente pola programación propagandística de baixa calidade, a mala administración e a sorprendente incapacidade para lograr os seus propósitos de chegar á audiencia da illa de Cuba”. O reporte tamén sinalaba: “a empresa completa é en realidade pouco menos que unha desacreditada expoliación do tesouro e unha maquinaria propagandística da dereita radical da comunidade cubana de Miami, así como unha fonte de emprego para os ideólogos desempleados inimigos da Habana”.

Pese á incompetencia, a corrupción, o descrédito e o despilfarro destas emisoras anticubanas, ambas seguen recibindo importantes aportes do erario público norteamericano ao amparo da obsesiva política de Washington. Este ano beneficiáronse con 37 millóns de dólares de orzamento, ao que se sumou a adquisición dun novo avión para as injerencistas e ilegais transmisións televisivas. Unha parte significativa dos recursos, como xa se coñece, dedícase a alugar analistas para defender a absurda e irracional política contra Cuba.

A ducia de mercenarios da prensa denunciados en Miami non son os únicos desa cidade. Algúns máis poden ser revelados. Outros poderán sumarse, ao amparo dos novos millóns aprobados para estes fins polo Plan Bush.

En Cuba, como sabemos, tamén hai mercenarios da pluma que forman parte do aparello propagandístico do imperio. Tralas revelacións destes días, tales almas vendidas ao diaño rumian o rancor de recibir só migallas mentres os seus “colegas” en Miami estábanse facendo de miles. Roma os recluta e paga… pero despreza.

FONTE: http://www.cubadebate.cu

CARTA PREMIADA MES DE AGOSTO

Felipe López

Sodes fillos dun pobo rebelde.

A vosa conciencia levouvos a combater o inimigo dos vosos avós e dos vosos netos.

Grazas a vos hoxe en Cuba milleiros de persoas sorrien no canto de estar doentes ou eivados no leito.

Podedes estar satisfeitos de teren entregado a xuventude ó servicio da vida dos inocentes, de ter colaborado na defensa da vosa Patria.

Os tiranos que vos reteñen son os presos. Volveredes porque toda Cuba vos reclama.

Heroes.

O PLAN BUSH DE «ASISTENCIA A UNHA CUBA LIBRE»

Ricardo Alarcón de Quesada
Gara

O 20 de maio de 2004, con pompa e fanfarria, George W. Bush anunciou o seu Plan para a anexión de Cuba. O interminable procreo ­máis de 450 páxinas­ provocou unha andanada de críticas provenientes de todas partes.

Ante todo, do pobo cubano, a quen se lle ameaza co exterminio e coa liquidación da súa nación. Cuba, segundo di con todas as letras o sinistro Plan, simplemente desaparecería, deixaría de existir. Repasemos rápidamente o que sucedería aquí se chegase a aplicarse o que Bush aprobou:

– Devolución aos seus antigos donos de todas as propiedades, incluídas todas as vivendas das que millóns de familias serían desalojadas, en menos dun ano e baixo a supervisión e o control do goberno norteamericano mediante a Comisión do goberno de Estados Unidos para a Devolución de Propiedades.

– Privatizaríanse completamente todos os aspectos da economía incluíndo a educación e os servizos de saúde; serían disoltas todas as cooperativas e restaurados os vellos latifundios; eliminarían a seguridade e asistencia social incluíndo todas as pensións e retiros, e organizarían para os anciáns un programa especial de obras públicas que os empregaría mentres o seu estado de saúde permítallo; aplicaríanse rigurosamente as pautas do neoliberalismo máis cru. De todo isto #encargar+se outro aparello gobernamental yanki, o Comité Permanente do Goberno de Estados Unidos para a Reconstrución Económica.

– Como levar a cabo o que antecede atoparía a tenaz e invencible resistencia do pobo («non será fácil», recoñeceu Bush no amentado documento), darían a máxima prioridad á represión masiva e xeneralizada: contra todos os militantes do Partido, todos os membros das organizacións sociais e de masas e tamén «outros simpatizantes do Goberno», segundo afirma o texto, que advirte (¿facía falta?) que «a lista ­das vítimas da represión­ será longa». Disto igualmente #ocupar+se directamente o Goberno de Estados Unidos cun aparello represivo «organizado e dirixido polo Departamento de Estado».

– A dirección deste programa estaría en mans dun burócrata designado por Bush co pomposo cargo de coordinador para a transición e reconstrución de Cuba, unha especie de interventor e gobernador xeral para a illa como o fose fai máis dun século o xeneral Leonard Wood. Tería as mesmas funcións ­ata igual título­ que as que desempeñou o señor Brenner no Irak esnaquizado e invadido. Só que no caso de Cuba o coordinador xa foi designado, un tal Caleb McCarry, quen visitou algúns países europeos para recibir desvergonzada complicidade. A súa anticipada designación foi presentada polo propio Bush como proba de que o seu Plan contra Cuba e os cubanos vai en serio, non se queda nas palabras.

– O Plan Bush incluíu tamén medidas específicas contra os cubanoamericanos, a quen se lles restrinxiu drásticamente os vínculos cos seus familiares en Cuba, eliminóuselles a licenza xeral para visitalos e impúxoselles a discriminatoria limitación de só poder facelo unha vez cada tres anos se lles outorgan un permiso especial para iso e todo dentro da cruel e arbitraria redefinición do concepto de familia, do que quedan excluídos os tíos, sobrinos, primos e outros parentes.

Para alcanzar a súa meta, o Goberno norteamericano intensificaría as súas accións para poñer fin á Revolución cubana seguindo tres liñas fundamentais: un bloqueo económico cada vez máis rigoroso, o aumento do financiamiento e o apoio material aos grupúsculos mercenarios internos e unha sempre crecente campaña de propaganda e desinformación.

Calquera sabe que ese empeño por derrocar a un goberno doutro país, cambiar o seu réxime político, económico e social e sometelo ao seu dominio é un escandaloso ultraxe á legalidad internacional só concebible en xente con mentalidad fascista.

É tan obvio o carácter ilegal e agresivo do Plan Bush, tal o seu delirante desmesura, que foi objetado abiertamente ata por entidades e individuos que son adversarios da Revolución cubana e defensores das políticas e intereses imperialistas. Ese foi o caso dalgúns membros do chamado Diálogo interamericano ­incluíndo a coñecidos inimigos de Cuba­ que emi- tieron unha carta pública rexeitando ese Plan porque ven nel un chamado á guerra e a violencia. Houbo quen o cualificou de «aterrorizante» e como «o máis explosivo nas relacións entre Estados Unidos e América Latina nos últimos 50 anos».

Bush conseguiu algo que é o soño de calquera político norteamericano: unir o máis ampla fronte, desde a esquerda ata a dereita. Só que esta vez coincidían para criticalo a el e á súa endemoniado Plan.

Pero el contaba con algo ao seu favor. A mesma prensa, os famosos medios de comunicación que o acompañaron en mayo de 2004 e fixéronse eco do seu show publicitario, souberon despois gardar hermético, disciplinado silencio durante o resto dese ano e despois.

Algo que era «o máis explosivo» no medio século, sencillamente desapareceu da atención dos «informadores». O tema, simplemente, deixou de existir. E así foi durante ano e medio. Ata decembro do ano 2005.

De súpeto, sen vir ao caso, cando xa todos esqueceran o asunto, anunciouse desde Washington que ían emitir outro Informe sobre Cuba en mayo de 2006.

Multiplicáronse as especulacións. Houbo ata, entre os políticos e académicos que desde a dereita criticaron as barbaridades simplonas do Plan Bush, quen imaxinaron a posibilidade dunha rectificación.

Chegou o 20 de maio de 2006. Inquietáronse os medios e preguntaron.

Pero nada sucedeu ese día nin nos días e semanas seguintes. Os voceros oficiais responderon con evasivas ás indagacións dos xornalistas. Ata que uns e outros, unha vez máis, esqueceron o asunto.

Chegou a terceira semana do pasado xuño e de modo estraño, sigilosamente, apareceu no sitio en internet do Departamento de Estado fechado en día 20/06/2006. Pero, ao parecer, ninguén o viu. Transcorreu unha semana na que voceros e informadores gardaron silencio total. Ata que algúns medios de Miami e certas axencias noticiosas «descubriron» o que decidiron bautizar como «borrador».

Curiosamente o achado produciuse ao mesmo tempo. E non en calquera momento, senón precisamente cando comezaba o máis prolongado [periodo] feriado de Estados Unidos, que se estendería ata o martes 4 de xullo.

Como para que a información fose sepultada no medio dos lumes artificiais, a retórica patriotera e as vendas especiais nos seus centros comerciais cos que alá adoitan recordar o aniversario da Independencia.

O texto publicado agora non se aparta nin un milímetro do Plan Bush. Todo o contrario. Comeza por precisar que o ratifica, saúda os supostos éxitos que tivo a súa aplicación e, sobre esa «sólida base», anuncia «medidas adicionais» para «acelerar» o fin da Revolución cu- bana.

Esas medidas merecen ser analizadas e propóñome facelo máis adiante. Pero hai algo que esixe a denuncia máis enérxica e urxente. Algo absolutamente insólito. Antes de expoñer as «medidas adicionais», as que fai públicas, o informe di que existen outras contidas nun anexo que permanece secreto por «razóns de seguridade nacional» e para asegurar a súa «efectiva realización».

Logo de divulgar todo o que divulgaron ­decenas de millóns de dólares máis para os seus mercenarios, novas restricciones económicas e accións ilegais contra o comercio internacional e a soberanía de Cuba e doutras nacións, castigos adicionais para os cubanos e para cidadáns doutros países­ e de facer público fai xa máis de dous anos o seu Plan en que ata o máis mínimo detalle describe a súa intención de recolonizar a Cuba, logo de todo iso, ¿que é o que a estas alturas teñen que ocultar co máximo secreto? ¿Que esconden por razóns de «seguridade nacional e efectiva realización»?

¿Máis ataques terroristas? ¿Novos intentos de asasinato contra Fidel? ¿A agresión militar? Tratándose de Bush e os seus compinches calquera cousa é posible.

Ricardo Alarcón de Quesada é presidente da Asemblea Nacional do Poder Popular de Cuba

Asociación de Amizade Galego-Cubana “Francisco Villamil"

Visit Us On TwitterVisit Us On Facebook